La capacidad de una empresa forestal se mide en las personas que ejecutan la obra y en quién las dirige. Nuestra plantilla es estable y está en nómina: no montamos equipo por contrato.
Contamos con ingenieros de montes, ingenieros agrícolas, y técnicos forestales y del medio natural.
Ocho jefes de obra dirigen la ejecución en campo, apoyados por quince técnicos en oficina repartidos entre ingeniería de proyectos, oficina técnica, producción y gestión, más personal administrativo.
Quince capataces titulados dirigen cuadrillas fijas de más de ochenta operarios especializados, repartidas por todo nuestro ámbito de actuación.
Que las cuadrillas sean fijas y no contratadas por obra tiene una consecuencia práctica: el criterio técnico se mantiene entre actuaciones, y la experiencia acumulada no se pierde al terminar un contrato.
La larga experiencia en todos los ámbitos y niveles, el contacto directo con la ejecución y una comunicación interna fluida en la que se comparten soluciones son lo que permite responder cuando una obra se complica — que es cuando de verdad se ve la diferencia entre una empresa y otra.
La titulación del equipo y la adscripción de medios personales son requisitos habituales de solvencia técnica. Podemos aportar la relación nominal con titulaciones en el formato que exija el expediente.
Visitamos la superficie y enviamos propuesta con mediciones y precio cerrado. Sin compromiso y sin coste. Si la actuación no nos parece viable o no somos la empresa adecuada, os lo decimos.
Enviamos certificados vigentes, relación de obra ejecutada y documentación de medios adscritos, en formato incorporable directamente al expediente.
Os pasamos actuaciones comparables en tipo de trabajo, superficie y provincia, con el contacto del organismo contratante cuando la obra es pública y podemos facilitarlo.